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martes, 17 de noviembre de 2015
lunes, 2 de noviembre de 2015
lunes, 21 de septiembre de 2015
sábado, 22 de agosto de 2015
Video: un buen regalo de bodas cuckold
que mejor regalo de bodas para tu caliente esposa, tres machos dispuestos a satisfacerla como nunca lo has hecho.
Tres hombres en función de mi placer
Un fuerte dolor en la cabeza producto del exceso de alcohol me obligó a abrir los ojos. Me encontraba en un cuarto enorme de color blanco, con un estilo moderno, una cama grande que abrazaba mi cuerpo y con solo una sábana de seda un tanto pegajosa cubriéndome.
Caigo en cuenta de que estoy desnuda y siento fuertes contracciones en mi sexo y ano. Al acomodarme en el lecho me percato de que no estoy sola, a mi lado siguen dormidos Luis Miguel, David y Juan Camilo.
"Hijo de puta... ¿Qué hiciste Vanessa?", me pregunto mientras flashbacks vienen a mi cabeza. Pienso en vergas, sexo duro y en tres hombres pervertidos follando todos mis huecos sin piedad.
"Me convertí en la puta de mi primo Juan y en sus dos amigos"... me doy cuenta sorprendida no de lo que hice, sino del placer que provoca en mí saber que me convertí en la perrita de tres degenerados.
Mi mente se transportó a las 12 de la medianoche después de un día de fiesta, alberca, infinidad de cervezas y tequila. Juan me alentó a tirarme a la piscina en donde estaba con David y Luis. Mi primo me cargó dentro del agua y quiso darme lecciones de natación, mientras me sostenía, uno de sus dedos rozó -según él- por accidente mi vagina.
"Perdón Vane", dijo un tanto irónico, mientras yo lo miraba mordiendo mi labio inferior.
"No, más bien continúa... sentí muy rico", le respondí con picardía.
Juan corrió a un lado mi tanga y no metió uno, sino dos dedos dentro de mi conchita comenzando a moverlos con fuerza de arriba abajo, mirando fijo a mi cara.
"Mmmm estás depiladita... tienes el coño apretado y mojado primita... eres una perrita deliciosa", me calentaba el pendejo, a la vez que disfrutaba de su trabajo manual.
En frente de nosotros estaban sus amigos quienes nos miraban cachondos y con ganas de entrar...
"¿Te importa si invitamos a tus compañeros?", le pregunté con voz inocente, hecho que lo provocó más.
"Al contrario Vanessa, los tres estamos locos por follarte desde que llegaste con ese vestido de baño de dos piezas, en el que se te marca la panochona (vulva) y tus teticas", afirmó.
Con una mirada pícara invité a David y a Luis Miguel a tocarme, mientras mi lengua aún seguía dentro de la boca de mi primito y él con sus manos me quitaba el traje de baño, quedando desnuda a la merced de tres fortachones de 27 años de edad, guapos como dioses griegos, amantes del gimnasio y con unas pollas inmensas
Juan me llevó a la orilla de la piscina mientras sus manos buscaban mis tetas, sus dedos apretaron y tiraron de mis pezones, proporcionándome un placer que conectaba directo con mi coño y lo estremecía. Los amigos de mi primo primero jugaron de espectadores, David con una sonrisa y Luis Miguel sosteniendo una botella de tequila, a la cual daba sorbos de vez en cuando. "¡Oh!.. Por favor únanse a nosotros", les supliqué entre jadeos.
Cuando mi primo me comía la boca con brutalidad, David se acercó, chupó y mordió mis teticas de niña de 20 años como queriendo arrancar mis picos, el hijo de puta me apretaba los senos tanto que sus grandes manos se marcaban en mi piel.
Después continuó Luis Miguel, quien me abrió las piernas y metió su lengua en mi hueco húmedo. El muy pendejo era tan bueno comiéndose mi clítoris que podía sentir cómo bajaba el flujo de mis jugos "¡Ayyyyy? siiiiiii! ¡Eso... que lengua tan rica... oh, oh, oh!", lo motivaba para que me mamara la concha con más fuerza.
Juan me sorprendió con su verga y la metió en mi boca de golpe. La succioné y me la tragué hasta el fondo, estaba perfecta, rica, grande, babosita y con el mejor sabor. La seguí chupando hasta que mi mano derecha fue sorprendida con otro pedazo de carne gorda: era la polla de David, que a duras penas cabía en mi mano. La apreté con fuerza y la masturbé, a la vez que acababa el oral para Juan. Llegó el turno de David, le presté la misma atención a su polla con mi boquita, jugando con su hueco y mordisqueando su cabeza, mientras manoseaba la pinga de Juan.
Luis Miguel me sobresaltó haciendo espacio en mi boca y metiendo la botella para que disfrutara del trago. Estaba caliente y le daba un gusto magnífico a los penes que me mamaba. No asimilaba el sabor del tequila cuando algo duro entró en mi coño con fuerza y me hizo gritar. Era el frasco de tequila que me reventaba la concha. Luis lo empujaba sin piedad. "Ay, ay, qué rica la botella... ¿Está tapada?.. ¡Qué delicia!", exclamé sucumbiendo a lo morboso de la escena y entregándome al primer orgasmo.
La imagen de la garrafa en mi concha fue suficiente para David, pues estalló en placer y derramo su leche calientica en mi boca, la cual me saboreé.
"Vamos para mi cuarto... es hora de follarte", dijo Juan, cargándome. Me tiró en la cama boca abajo y levantó mi pequeño culo en cuatro, sacudió varias veces su polla en mi clítoris, agarró mis caderas y me clavó delicioso. Por su parte, Luis mantenía mi boca ocupada con su polla y David dilataba mi ano con sus dedos.
"Es hora de comer un rico sándwich", comentó ansioso David. No le entendí pero me subí a horcajadas sobre él y me la metió en mi conchita, percibí a lo que se refería cuando Luis despacio introdujo su pingota en mi culito. La sensación de tener dos vergas adentro y la de Juan en la boca era maravillosa, me sentía llena, completa y la idea de tres hombres en función de mi placer me desquiciaba. "Ohhhh, ya comprendo lo del sándwich... fóllenme como si me fueran a destruir el culo y coño... ah, que ricio... siiii... sigan... ahhhh", les rogaba con voz de puta hambrienta, mientras mis tetas se campaneaban en la cara de David y él aprovechaba para morderlas y hacerme chupones.
Llegó el tiempo de rotar y Juan probó mi apretado ano de espaldas, David en mi panochita calientica de frente y Luis la boca. De nuevo fulminaban mis huequitos a tal punto que meé (squirt) a mis depravados amantes en medio de convulsiones y gritos de placer.
"Ahhhh sabes rico", recalcó David terminando dentro de mi coñito entre gruñidos. Luis aprovechó mi desocupada concha para salir de mi boca, hundirme su trozo de carne y descargar su leche dentro de mí al cabo de varias embestidas. Las clavadas por el culo de Juan hacían que el semen que tenía en mi chuchita se derramara y al final mi primito me chorreó el ano con esperma.
En últimas, los cuatro quedamos rendidos entre las sábanas de la gran cama y así termina mi flashback... de vuelta al mundo real, miro hacia un lado y noto cómo la verga de Juan Camilo crece mientras duerme... y yo tengo ganas de revivir la triple follada
fuente:http://www.cortorelatos.com/relato/17970/tres-hombres-en-funcin-de-mi-placer/
viernes, 21 de agosto de 2015
Mi mejor amigo y mi marido
y se notaba más cada vez que Enrique venía a casa, de visita. Con él me sentía feliz, contenida, nos reíamos y mi marido nos dejaba solos y se iba a dormir, dejándonos solos. Como Enrique sólo nos visitaba de noche y más o menos una vez por semana, esa noche era fiesta en casa y hacíamos pizzas, bromeábamos y después de acostar a mis hijas nos quedábamos conversando en el living, hasta que se iba. Él siempre salía por la puerta del lavadero y por un instante, en la oscuridad, nos dábamos un beso en la boca muy suave, pero con lengua. Era mi felicidad, ese beso a escondidas. Naturalmente, yo esperaba ansiosa ese momento y me daba cuenta de que él también, por eso no me sorprendió que una noche me acariciara los pechos mientras me besaba. Enrique había sido nuestro testigo de bodas, era el padrino de mi hija menor y el mejor amigo de mi esposo, además de mío. Mi marido no desconfiaba de él, por eso nos dejaba a solas yéndose a dormir, o yéndose de la casa hasta el día siguiente. Un viernes, con las chicas mías durmiendo, Enrique y yo nos besamos mucho y me dejé besar los pechos. No sólo eso. En la oscuridad del estrecho lavadero, acaricié su pene por vez primera y la mano que lo acariciaba se empapó de su semen, lo que me dejó sexualmente muy excitada, pero también asustada, confusa... Haber tenido su pene en la mano me emocionó y me llenó de fantasías, pero también de dudas. Un mes más tarde, con mi marido durmiendo en el cuarto, Enrique se puso a mi espalda en el lavadero a oscuras, me levantó el vestido, bajó mi bombacha y así parados como estábamos me hizo sexo anal y aunque no alcanzó a penetrarme bien, esa noche me convirtió en su amante. Tuvimos relaciones sexuales durante un año, sólo de parados y por atrás, para que yo no me embarazara. Algunas veces fue sublime, en especial cuando lograba penetrarme bien. Otras veces, era todo muy rápido, por el temor a que mi marido nos descubriera. Después de ese año me divorcié y Enrique se casó con su novia, así que ya casi no volvimos a vernos. Ahora, de vez en cuando le pido a mi nuevo esposo que me haga sexo anal de parados y me acuerdo de Enrique, mi mejor amigo, haciéndome la cola mientras mi marido dormía a pocos metros.
fuente:http://www.cortorelatos.com/relato/17982/mi-mejor-amigo-y-mi-marido/
RELATO: Tríos con mi marido
Me casé muy joven con Mario, después de haber tenido una hija con un novio de toda la vida que me dejó. Me casé porque fue el modo de acallar el escándalo familiar y porque Mario me inició en una vida sexual extraordinaria, que yo no imaginaba. Primeramente, éramos muy distintos: yo, blanca, rubia, de ojos claros; él, muy moreno. Cuando nos conocimos en la cama, me impresionó el tamaño de su pene, mucho más grande y grueso que el del novio que me había dejado. Ese enorme pene casi negro me fascinó, tanto como su potencia sexual, los juegos eróticos y el increíble sexo anal, en el que me inició de inmediato. Pero a Mario le gustaba exhibirme sexualmente y pronto yo comencé a participar activamente de sus juegos, porque todo lo que hacíamos me aumentaban el placer y la necesidad de experimentar. Él tenía muchos amigos, ex compañeros de la Escuela Militar y cuatro de ellos eran sus socios en el negocio de vender libros por el interior, una vez viajaba con uno y otra, con otro. Yo los acompañaba cuando podía y ese fue el comienzo de los tríos. Los viajes duraban dos o tres días, íbamos en el auto y a Mario le gustaba contar a nuestro compañero de viaje las cosas que hacíamos en la cama y cómo yo las disfrutaba. Una noche dormimos los tres en el mismo cuarto y Mario contó cómo me hacía el amor y el otro (se llamaba Andrés) se excitó. Mi marido estaba en slip y yo en camisón, sentados en la cama. Andrés estaba en bóxer blanco y se le notaba que se le había parado el pene. Eso me dio una mezcla de vergüenza y deseo sexual que fue creciendo mientras mi marido me acariciaba los pechos y hablaba de mis orgasmos, hasta que me dijo: "¿te animás a mostrarle la conchita? seguro que nunca vio una conchita rubia y rosada como la tuya". Bueno, a la larga me saqué la bombacha y me dejé ver el sexo y me sorprendió que me fuera agradable mostrarme. Me recosté boca arriba en la cama, las piernas abiertas y Andrés miraba cómo mi marido me acariciaba la vagina, metiéndome un dedo. "Dale, mostrale la pija a mi señora, que te la vea mientras la hago gozar", dijo mi marido y Andrés la sacó y se la vi. No era grande, era más bien corta, pero dura como un tronquito y con la cabeza grande y oscura, nunca me olvidé de la escena... Estuvimos mucho rato así y llegué a excitarme mucho mostrando mi vagina y mi marido me la chupó mientras Andrés se masturbaba y eyaculaba, dejando caer un chorrito de semen en el suelo. Después apagamos la luz y en la oscuridad mi marido me gozó bien. A la mañana siguiente también nos vimos desnudos los tres, pero ya no hicimos nada. Esa fue la primera vez que le mostré mi sexo a un amigo de Mario, pero vendrían varias más...
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Cuál es la favorita de las mujeres?
Si se trata de fantasías sexuales, ¿qué prefieren las mujeres? Investigadores de la universidad de Montreal (Canadá) decidieron encontrar una respuesta y para ello aplicaron una encuesta a 1500 voluntarios. Los resultados mostraron que:
- el 52% de las participantes habían fantaseado con que alguien las amarrara para obtener placer sexual;
- entre el 30 y el 60% de las chicas describieron fantasías asociadas a la sumisión.
En una época en la que 50 sombras de Grey es el libro de cabecera de miles de mujeres, no es raro que las fantasías de dominación/sumisión se encuentren en el top 10. La historia de Anastasia Steele y Christian Grey ha ganado tal popularidad, que incluso se venden kits para emular sus aventuras sexuales.
Las prácticas eróticas en las que hay un juego de roles en que alguien domina y alguien más es dominado, se agrupan bajo el acrónimo BDSM por:
Bondage: consiste en atar e inmovilizar a una persona (se utilizan cuerdas, cadenas, cintas, etc.)
Disciplina: cuando se dan "nalgaditas" con látigos, fuetes, flagelos.
Dominación/Sumisión: se acuerda una relación en la que uno domina y el otro se somete.
Sadismo: obtener placer sexual al causar dolor o humillación.
Masoquismo: cuando la persona se excita al ser sometida y lastimada o humillada.
Si tus fantasías van por ahí, antes de llevarlas a la realidad recuerda que algo vital de estas prácticas es que no tengan carácter obsesivo, la relación sea consensuada, los participantes sean mayores de edad y establezcan los límites desde el principio para que no pueda catalogarse como un delito sexual.
Y tú, ¿con qué fantaseas?
fuente: http://www.silviaolmedo.tv/articulos/display.php?story_id=1790
Guia para la pareja cuckold
Aqui una buena guia para las este tipo de parejas, tal vez sea mas atrayente para las mujeres y no tanto para la mayoria de los hombres, pero hay algunos que asi somos, solo con nuestra pareja y un invitado y asi somos cornudos felices ya que disfrutamos de este gran momento. Es bueno este tipo de parejas para empezar en el ambiente swinger.
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